Esta película tiene aciertos muy interesantes. Quizás, el mayor sea la vigencia permanente del tema, el cual se trata de una manera muy fina y muy humana. Los personajes son adorables, sobre todo el de la amiga. Uno sale del cine deseando encontrarse una amiga así, que te sea incondicional y se enfrente a medio mundo por vos… y también te cuestiona sobre lo que serías capaz de hacer vos mismo.
La problemática del embarazo adolescente en un lenguaje adolescente y una propuesta real del dilema adulto frente a este, involucra a todos en lo planteado. Nadie sale ileso, ni las viejas instituciones anquilosadas, para las cuales también se tuvo un trato elegante.
Esta película abre hendiduras muy significativas a lo establecido, nos devuelve la dimensión humana del amor y la pater-maternidad (vivan los neologismos) y nos expone, con escenas francas, a dos seres humanos frente a los viejos problemas de la sexualidad cuando esta se evidencia ante la sociedad. Vemos una Costa Rica de clases sociales dispares, pero sin que eso lleve a enfrentamientos desquiciados.
En definitiva, una acierto. Todos los jóvenes y todos los viejos deben verla. Es un canto a la vida.