María José Castillo, nace una gran estrella

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Es posible que algunos estén dudando de lo que realmente pasó tras bambalinas con María José. La ven muy cambiada, le analizan el escote. Lo cierto es que ninguno se queda indiferente.

Primero empezó a hablarse de que si era gorda o no. Entonces la discusión iba y venía entre rellenita o pasada de carnes. Luego le siguió la vestimenta, y la pregunta entonces era sobre quién la estaba asesorando, y cómo debía ser su presentación personal. También estuvieron en el tapete los comentarios de los jueces, esos simpáticos personajes sentados frente al escenario con cara de yo sí soy pero yo no fui, dependiendo del momento.

Ahora, los incrédulos, los criticones, los mirones, todos, se están quedando un tanto mudos. Nace una estrella, ¿pero qué significa eso realmente? Aquí en Costa Rica hemos visto nacer una que otra, no sé, de pronto se me ocurre Maribel Guardia. Ella tuvo que salir de este ambiente para poder desarrollar todo su potencial y, bueno, ahí la vemos de vez en cuando hablando bellezas de nuestro país y congelándose en el tiempo con su cuerpo escultural y su rostro impecable.

El caso de María José, sin embargo, nos toca en fibras profundas. Ella no es Maribel, cuyo despegue inicial del terruño se dio sin pena ni gloria. Por el contrario, a María José la hemos seguido paso a paso, como si se nos llevaran a una hija, a una hermanita querida, a la niña de la casa. Con su carita angelical y su sonrisa cautivadora, María José nos trae un soplo de aire fresco, toda ella hecha de primavera.

Debo confesar que nunca reparé más que en su voz, aunque alguna vez su vestuario resultara un tanto peculiar. La potencia que es capaz de lograr, los suaves matices, el sentimiento que transmite al cantar, actúa como una especie de varita mágica. Ella cautiva. La hemos visto crecer, dice un jurado, la hemos visto hacerse grande y eso duele, porque crecer es doloroso. La crítica, en ese sentido, no cabe.

María José es una valiente. Es una triunfadora. Que va a pagar un precio, es innegable. En este mundo nada es gratis. Pero si ponemos cuidado en su familia, en el amor tan evidente de ese núcleo, no debemos dejar que nos invadan las dudas. Ella es, lo que decimos aquí, una muchacha buena. Que se ha puesto su minifalda, que se ha bajado el escote, bueno, pero esos ojos profundamente negros dicen más, nos muestran todo el panorama de su fuerza interior. Ella nació para cantarle al mundo, para movernos desde dentro con la capacidad que solo tiene su voz. Dejemos, como coterráneos, que avance en ese mundo de hoy, sin duda cruel, a todas miras duro, disoluto. Ella va a avanzar por él, lo va a atravesar y lo va a iluminar. Saldrá avante como solo lo pueden hacer los victoriosos.

Una cosa es cierta: por donde ella pase, nada volverá a ser igual, ya que en su aparente vulnerabilidad  es en donde yace toda su fortaleza.

María José triunfó la noche del 9 de octubre porque la desventaja económica de nuestro país se hizo evidente frente a nuestros vecinos del sur.  Eso es todo.  Los dólares le ganaron a los colones en mucho. Además, un empate era, estadísticamente, improbable. Por eso debió salir una sola ganadora.

Sin embargo, ante la aparente derrota, se mostró airosa, tranquila.  Ella era, ya, la dueña de la situación.  Durante estos arduos meses, aquella chiquita inicial maduró hasta convertirse, no solo en la dueña de un espacio llamado escenario, sino también en un ejemplo a seguir.  Enferma como la vimos, se enfrentó a un público y a unos jueces implacables.  Dos veces más tuvo que salir y cantar ¡qué coraje!, ¡qué determinación!  ¡Cuántos de nosotros nos echamos atrás ante el mínimo problema!  Esa jovencita de dieciocho años es una fortaleza de determinación.  ¿Que lloró?, sí, pero después, no antes.  No tuvo miedo, aceptó y manejó una situación que un altísimo porcentaje de adultos jamás lograrían.  Por eso, se ha ganado el corazón y la admiración de un pais entero que le ha dicho:  María José, te amamos, no solo por tu hermosa voz, sino por la entereza de tu inquebrantable corazón.

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  1. QUIEN……..QUIEN ERA MARGARI………..q?????

    LA UNICA VOZ DE ESE PROGRAMA SE LLAMÓ MARIA JOSE CASTILLO, LOS DEMAS CANTABAN BIEN, PERO VOCES BONITAS LAS HAY EN TOOOODO LADO! VOCES DE KARAOKE!

    LA VOZ DE MARIA JOSE ES EXPECTACULAR! INCREIBLE! LA MEJOR DE TODAS!!!!!!!! VALE LA PENA PAGAR X SUS DISCOS! LOS ESTAMOS ESPERANDO!!!!!!

  2. Pues voy con critica:

    Nada tiene que al fin y al cabo los dolares se impusieran a los colones. Quisiera ver que con tanto patriotismo apoyaran los costarricenses la Teleton, o a Nelly Brenes… Maria José (y bien x ella, la felicito por su logro) triunfó no por ser buena, sino porque pagó.

    En las primeras etapas cuando la elección de quién continua recaía en el jurado, el avanzar era merito propio. En las etapas del final, el avanzar era merito del dinero. ¿Tiene mérito el dinero?

    Si asi fuere, entonces mejor no estudiáramos en universidades sino que simplemente pagáramos por nuestros títulos. Lo que más me sorprende es que un simple programa que ni siquiera cae en la categoría de ser llamado “concurso de talento” porque es simplemente una carrera para que Simon C. gane mucho dinero; un simple programa que no deja de ser sólo eso: simple, tenga repercusiones de esta magnitud en todo el territorio nacional. Me apena que el mismo presidente salga dando x millones a… a un concurso que se gana con dinero?

    Hablo por mí, profe, y por mi hermano. Más bien yo pensaba que usted iba a pensar similar a nosotros. La verdad me siento sorprendido.

    Y bueno. Grande Maria José. Mi problema no es con ella. Mi problema es con los costarricenses que buscan entregarse de lleno a guerras triviales, cuando podríamos estar dedicandonos con fuerza similar a verdaderos problemas sociales.

    No somos quienes para ayudar a los niños con problemas para viajar a las olimpiadas especiales, pero sí somos quienes para dar 500 colones a un concurso de popularidad. ¿Cuántas personas necesitadas no hay en la calle, y no les dimos 500 que les hubieran servido muchísimo más?

    Y es que hay que recordar que no es como que esos 500 van para ella. No. Van para SImon Cowell, que es uno de los dueños de American Idol y sus franquicias.

  3. Qué bien, Ale, no esperaba menos de vos. No creás que de pronto me volví tonta o que ignoro el negocio que hay detrás de todo esto. Si apreciás bien, en mi artículo no pedía votos. La cuestión de los dólares, sin embargo, es un hecho, y como tal, no se puede ignorar. Este “concurso” fue, es y seguirá siendo una competencia con la cual alguien se está llenando el bolsillo. Es más, hasta me parece que impone un cuasi-nuevo-estilo empresarial que se llama “negocio según el modelo de latin american idol”: invierto poco, creo que es para un fin “bueno” y veo los resultados a muy corto plazo. Es bastante sencillo. Perdón que disienta, pero María José es muy buena en su campo. De ella rescato lo que rescato. Hizo una fila que ni en los más locos sueños alguien haría, se enfrentó a todo lo que se ha enfrentado con gran valor y con un enorme éxito. Sí, lees bien: por su talento, ella llegó a la final. El vil metal lo puso el pueblo de buena gana.
    Es bastante ingenuo pensar que no estamos en un medio donde todo es un negocio, fijate que hasta la Teletón lo es. En cuanto a los concursos, te diré, los concursos son un terreno donde el talento muchas veces (este no es el caso) ha estado bastante relegado. De Óscar Arias… bueno, este señor es una vergüenza para los costarricenses desde el mismo día en que “salió” electo, pero, si no me equivoco, ¿no fueron costarricenses quienes lo eligieron? y ¿no serán los “x” millones que tan “desprendidamente” dio, producto de sus nada transparentes negocios? Te dejo el problema matemático: si regaló un millón ¿cuántos tendrá en la “bolsa”? ¿Y si regaló dos?
    Costa Rica es un país veleidoso, eso ha sido una lamentable constante en nuestra historia. Los problemas sociales aquí no los resuelven 500 colones que sacamos de la alcancía (¡con decirte que no se pagan ni los impuestos municipales que dan risa por baratos!)…y simplemente no los sacamos porque dudamos que sean para un buen fin y, por supuesto, aunque el fin sea bueno, los resultados tardarían unos 40 años (como ha sucedido con la costanera).
    No Ale, tu profe está muy de acuerdo con vos. El problema aquí es la inmensa maquinaria publicitaria (que no la tienen los deportistas de las Olimpiadas Especiales). El problema es el renombre de Sony y el desfile de estrellas, el problema es el capitalismo salvaje y despiadado del cual son víctimas Raimundo y todo el mundo, el problema es Cowell, sus secuaces y los aprendices de secuaces, todos queriendo ver de qué manera te asaltan. María José se introdujo en ese mundo, ¿qué le irá a pasar ahora? Espero que nada muy malo.

  4. Qué lástima me da la gente que siempre tiene que ver el lado malo y criticando todo lo que sucede. Aquí solo hay una cosa cierta, María llegó hasta donde llegó no por dinero, llegó tan lejos porque es una luchadora, porque tiene un talento muy por encima de lo que se había visto acá en Costa Rica. Si a mi me da la gana de gastar 500 colones en un mensaje para que ésta niña luchadora llegara tan lejos lo hago, pero tampoco venga a decir que aquí no se darían esos 500 colones para la gente necesitada porque si hay un pueblo solidario ese es Costa Rica. Tienen razón, está por ahí un Nery Brenes, pero lamentablemente para el no tiene lo que se necesita para llegarle al corazón y unir un pueblo como lo hizo María. La verdad no peca pero incomoda.

  5. Respeto su comentario, pero lo considero desacertado, regionalista y subjetivo. Si usted le pide a un panel de expertos, le corroborará que María José, a pesar de su talento, no fue la mejor en el concurso y mucho menos en la final. El no cuidarse su voz demuestra su falta de madurez y profeisonalismo, lo cual espero corrija a futuro si desea tener éxito en este competitivo medio. Por último, el tiempo siempre da la razón y las cosas caen de su peso. en el mismo concurso, esa joven hizo comentarios desatinados sobre sus compañeros, mostró, tal vez, su verdadero yo. Esa parte que mostró no fue nada agradable porque se entreveía ver a una persona rencorosa y hasta cierto punto envidiosa, pero bueno, como dije, el tiempo es tiempo. Así lo vimos con el sonado caso del vídeo para adultos. ¿Es ése el ejemplo que queremos para nuestras juventudes? Yo creo que no. De veras es lamentable, porque el pueblo puso mucho amor y fe en una persona que se cae a pedacitos, como un Dios de barro. Muy feo…

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