DÍA DE LA PAZ: 21 DE SETIEMBRE

Estándar

CIMG1278

Así ocurre que me encuentro con un Día de la Paz.   No sé si estoy predestinada a descubrir lo que ya ha sido descubierto, pero me tropecé con esta celebración como si fuera algo creado ayer, cuando en realidad se inició hace años.  Pero como no puedo pasar  -por más contradictorio que suene- un día en paz, o sea, sin inventar nada, me di por organizar algo especial para difundir esto de un Día de la Paz en mi colegio.  Y lo conseguí.  Resultó algo sencillo pero impresionante.  Una vez que tomé la iniciativa, aparecieron estudiantes involucrados con una organización que lleva las siglas de CISV, dispuCIMG1302estos a difundir, de manera clara y directa, aspectos muy relevantes sobre la guerra en Irak y en Afganistán que dejaron impactada a una población estudiantil bastante acostumbrada a NO VER nada que no les guste.  Con determinación, los compañeros explicaron en qué consistía el movimiento al que pertenecían, cómo se había iniciado y cómo había culminado la idea que tuvo Jeremy Guilley hace diez años.  Ellos tomaron la palabra, inflaron globos blancos y movieron a toda la población estudiantil para formar una flecha humana, apoyando el Human Arrow Project, direccionada hacia Lituania, país en donde se pretenden implantar leyes en contra de los Derechos Humanos.

Cantamos, en memoria de John Lennon, su hermosa canción Imagine.  Formamos una paloma de la paz con poemas sobre el tema y nos unimos al proyecto impulsado por la Universidad Nacional de Costa Rica “Un millón de firmas en contra de las armas nucleares”.  CIMG1309Un grupo de jugadores de futbol organizó un Torneo por la Paz.  Un muchacho de octavo año fue el director de ceremonias, leyó incluso uno de los mejores poemas escrito por un compañero de generación.  Hubo muchos comentarios ese día, hasta de aquellos que no suelen ser muy expresivos.

Analizando lo que pasó ese 21 de setiembre, veo que lo que se dio fue  una suma de buenas voluntades.  Mi iniciativa no cayó en terreno estéril, sino fértil.  Hubo gente dispuesta a actuar y todos salimos ganando.  Quién iba a decir que un día en el cual prácticamente no abrí la boca, en realidad iba a poner en práctica un precepto que una vez me llenó de gran emoción:  ser ese director de orquesta del que habla Benjamin Zander, el cual, al ritmo de las circunstancias, posibilita que el gran talento de otros salga a relucir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s