Archivos Mensuales: enero 2013

El uso de las TIC

Estándar

El uso de la tecnología en el aula requiere mucha inversión de tiempo,no solo de parte del profesor, sino de parte del estudiante.  El entusiasmo de muchos profesores yo esperaría que pudiera llegar a saturar al alumno que, después de pasar horas en el colegio, deba, además, llegar a la casa a ocuparse de blogs, wikis y proyectos creativos en la web o lecturas digitales.

Cuando me veo a mí misma en los años aquellos en los que la biblioteca era el único recurso disponible, recuerdo que ni siquiera podía hacer uso de ella porque mi mamá no me dejaba ir sola tan tarde (aproximadamente las 5 pm) y, por lo tanto, solo podía recurrir a la enciclopedia que había en mi casa para buscar datos.  Pero también recuerdo que tenía horas de solaz, de tiempo libre, y lo pasaba escuchando música o viendo televisión.  

La tabletas, los reproductores de música y el celular, son las fuentes de diversión que exiten en la actualidad, tal y como lo fueron en su momento la tele, el radio o el tocadiscos. No me imagino poniendo un acetato para escuchar a mi profesora de Biología, encendiendo el televisor para repasar mi clase de matemática o sintonizando una estación de radio para escuchar una conferencia de mi profesor de Física. Aunque siempre amé el estudio y fui muy aplicada, creo que eso hubiera sido para mí .algo fuera de este mundo.

Cuando, por ejemplo, observo que hace prácticamente diez meses no escribo en mi blog, sé que no ha sido porque no he tenido de qué hablar.  Ha sido porque he estado muy ocupada leyendo artículos sobre educación en mi red de contactos, diseñando y poniendo en práctica nuevas actividades en mi pizarra interactiva, escribiendo tweets, comunicándome con mis estudiantes por Facebook, siguiendo hashtags, escuchando videos de conferencias en Youtube, diseñando mi propia aplicación, abriendo mi sitio en google sites, manejando cinco o seis aplicaciones educativas, revisando trabajos en línea y tratando de terminar mi tesis. No entiendo cómo mi día sigue teniendo veinticuatro horas, y cómo resisto durmiendo cinco horas en promedio. 

Sin embargo, para un adolescente no es lo mismo.  Para ellos, la red es entretenimiento.  Ahí donde nosotros vemos una oportunidad de enseñar, ellos ven también un universo de gozo.  Me acuerdo que hace años no era posible ver televisión desde la mañana, pues solo en vacaciones había un horario matutino.  Hoy es distinto.  No hay hora para la entretención, los videos de  los cantantes de moda están ahí, las películas se ven online, las fotos de los amigos están por cientos, los chats, twitter y demás páginas de compras, de moda, de deportes, están al alcance de la mano. Así las cosas, ¿no es admirable que los muchachos hagan sus deberes, cumplan con sus lecturas y utilicen la red para estudiar? Honestamente, yo no sé que hubiera sido de mí si, en mis años de colegio, hubiera existido todo esto. Aquellos fueron, sin duda, tiempos más lentos.

Hoy, lo interesante probablemente radique en que debamos modificar nuestra percepción de los estudiantes y sea necesario tomar conciencia de que estamos formando a un ser humano nuevo , más estructurado de lo que pensamos, más veloz, con una capacidad de procesar información de manera más rápida y quizá más eficiente que nunca antes. Y en nuestra clase, cuando creemos que un chico está distraído escribiendo un mensaje en su celular, en realidad no haya perdido ni una sola palabra de lo que estamos explicando y, si le revisamos sus anotaciones de clase, nos muestre un mapa conceptual bastante completo de la materia expuesta o nos tengamos que enfrentar a una pregunta basada en una información que acaba de encontrar en la web.

El uso de las TIC está cambiando el mundo, es algo indudable, y debemos verlo desde todas las perspectivas para poder, no solo entenderlo, sino manejarlo con confianza y seguridad, posibilitando espacios donde haya siempre lugar para la maravilla, la maravilla de evolucionar hacia un nuevo tipo de humanidad.