Archivos Mensuales: diciembre 2014

PRUEBAS DE BACHILLERATO DE ESPAÑOL

Estándar

A propósito de los ítemes de lectura de textos no literarios utilizados por el
Ministerio de Educación Pública de Costa Rica

Este año 2014, como ha sido desde que las pruebas de bachillerato existen, los ítemes correspondientes a fragmentos de lectura de textos no literarios, carecen de la imprescindible referencia o fuente bibliográfica.
Como profesora de español, filóloga, siempre me ha parecido poco adecuado que, en un examen de idioma, donde se va a evaluar la comprensión lectora, no se cite el texto de donde se ha tomado la lectura. El problema que se genera a partir de dicha carencia, es que no conocemos si el contenido procede de un texto adecuado para la edad de los estudiantes evaluados, o si, por el contrario, propone ideas incomprensibles, con un grado de dificultad o de razonamiento que no son del todo decodificables para ellos.
Esta breve nota pretende llamar la atención sobre este punto, el cual no he sabido que haya sido discutido y mucho menos solventado hasta el momento.
Curiosamente, los ítemes que corresponden a las lecturas obligatorias y sugeridas por el MInisterio, sí cuentan, al pie de texto, con la referencia correspondiente.
Léase el siguiente ítem, correspondiente a la pregunta 8 de la prueba ordinaria, de noviembre de 2014:
“Desde hace aproximadamente treinta años, el encuentro entre las ciencias humanas y la problemática ambiental ha empezado a constituir una serie de temáticas y sub campos disciplinares. Esto, en términos generales, perfila la perspectiva humanista en la discusión ambiental, la que en mayor medida había sido asumida por las ciencias físicas. Se ha pasado de una construcción sociohistórica denominada naturaleza a una denominada ambiente, si a la primera correspondió el desarrollo y constitución de las ciencias humanas en el contexto de la modernidad, a la segunda construcción, le corresponde la incertidumbre de la posmodernidad y la transformación de las ciencias sociales, en concordancia con la reestructuración de los paradigmas científicos.”
Mis dudas son puntuales, aparte de la obvia sobre su procedencia. ¿Sabe, conoce y discrimina realmente un joven de 17 años, cuáles son las ciencias humanas y las físicas? ¿Hasta dónde será capaz de comprender que el encuentro entre las ciencias humanas y la problemática ambiental “ha empezado a constituir una serie de temáticas y sub campos disciplinares”? Yo esperaría que más de un profesor de Español considere difícil de comprender para un estudiante de bachillerato, la expresión “sub campos disciplinares”, ¿o no? Sin llegar a que “esto perfila la perspectiva humanista”, ¿perspectiva humanista asumida por las ciencias físicas? Quisiera equivocarme al creer que, a este punto, el nivel de dificultad del texto es grande y sigue creciendo al proponer el paso de una construcción sociohistórica del término “naturaleza” a la de “ambiente¨ (sin dejar de anotar que me preocupa la utilización de un texto en el cual no se aplica el tema de lógica de octavo nivel, referente al “uso y mención”). Pero siguiendo con el análisis, como si no fuera suficiente, el texto introduce una variable significativa: la incertidumbre de la posmodernidad, la cual, por si fuera poco, va “en concordancia con la reestructuración de los paradigmas científicos”.
Ojalá me equivoque, y, para el momento de terminar de leer el ítem, todos los jóvenes costarricenses que resolvieron este examen, hayan podido contestar acertadamente lo que les pidieron:
“En el texto anterior, el concepto “construcción ambiente” está relacionado con la
A) perspectiva y el actual desarrollo de la sociohistoria.
B) serie de temáticas y sub campos disciplinarios, desde hace décadas.`
C) constitución de las ciencias humanas, en el contexto de la modernidad.
D) incertidumbre de la posmodernidad y la transformación de las ciencias sociales.”
¿Qué se está evaluando con este tipo de pregunta? ¿Qué demuestra una respuesta acertada y qué una equivocada? Si, como se nos ha explicado, en la prueba de bachillerato hay preguntas muy difíciles y otras muy fáciles, como toda prueba bien balanceada, ¿qué demuestran sus contrapartes, cuando preguntan si un verbo es regular o irregular, o si una palabra es derivada o compuesta?
He escuchado a defensores del bachillerato preguntarse qué sería de la educación secundaria si se eliminara esta prueba y que, seguramente, los profesores ya no enseñarían nada. Razones como estas me hacen dudar, no solo de los profesores, sino también de un sistema educativo que, sin un oneroso examen nacional, se derrumbaría en un abismo.