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EXAMEN DE NOVENO vs PISA TIMMS II

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Me encanta que se haya eliminado el examen de noveno. Mi preocupación en este punto, para ser honesta, es económica. Y, en realidad, siempre lo ha sido. Insto al señor Ministro a hablar de números. ¿Cuál era el costo de los exámenes de noveno? ¿En qué se va a invertir ahora ese dinero? ¿Será que van a construirse las15 infraestructuras inexistentes de instituciones ya autorizadas? ¿Van a mejorarse baños, bibliotecas, pupitres, pizarras? ¿Se van a arreglar goteras, tapias, ventanas?

Por el momento lo que sé es que se va a incorporar a Costa Rica en las principales pruebas internacionales de evaluación de la calidad educativa: PISA y TIMMS. Vamos a dejar de compararnos entre nosotros, ¡qué avance! Porque compararnos entre nosotros nos deja, de por sí, atónitos. Mientras en las instituciones públicas el uso de la computadora sigue siendo un lujo (si no de adquisición, entonces de mantenimiento o, más allá, de actualización), en algunas instituciones privadas, el uso de laptop es obligatorio. Mientras en unos sueñan con una biblioteca, otros cuentan con las últimas obras literarias en inglés y español. Mientras unos cuentan con baños equipados con todo lo necesario y más, otros desean tener un inodoro decente. Mientras unos cuentan con video bean, video cámaras, cámaras digitales, televisores, computadoras en el aula y proyector de láminas, otros desearían tener una pizarra blanca para abandonar la muy tormentosa y humilde tiza. Mientras en unos los marcadores recargables van directo a la basura otros (de por sí afortunados porque tienen pizarra blanca) deben comprarse sus propios marcadores, borradores y potes de tinta para recargar los ya sin punta marcadores de cien leguas. Mientras en los centros privados el costo de las fotocopias se recarga a las mensualidades y se sacan cómodamente por miles, en los públicos solicitar fotocopias sencillamente es ”misión imposible”. Mientras los más afortunados disfrutan de libros de texto maravillosamente ilustrados, con guías para el maestro y hasta con las pruebas diseñadas, para el resto de menos afortunados contar con un libro más o menos decente es un lujo o hasta un recurso imposible. Mientras algunos profesores planean maravillosamente sus clases para 25 estudiantes, utilizando enlaces de internet, películas e innovadoras formas de “elegante” assessment, otros luchan por lograr centrar la atención de 45 estudiantes en la pizarra. Mientras en unos centros educativos los programas de matemática abarcan incluso los de niveles superiores o hasta universitarios, en otros, con otra clase se estudiantes, apenas desayunados unos o dopados otros, apenas si logran la mínima comprensión de los conceptos básicos. Mientras en unos centros educativos pupitres y escritorios nuevos son algo lógico, en otros la palabra pupitre aparece en la lista de los tres deseos al genio de la lámpara.

Así las cosas, señor Ministro, ¿qué se va a hacer con la plata? ¡Y por favor no me diga que tales recursos se van a encausar hacia la realización de las pruebas pim, pam, pum, porque me puede dar un ataque! Mejor quedémonos en nuestras comparaciones domésticas, saquémonos los trapos sucios, agarremos al toro por los cuernos y arreglemos este desastre. Por Dios, don Leonardo, lo que se pueda hacer es ganancia . Yo sé que usted quiere, entonces hágalo.